domingo, 27 de abril de 2008

ESTILOS PICTORICOS S.VXIII

Estilo Rococó

Estilo pictórico y decorativo del siglo XVIII que se caracterizó por una ornamentación elaborada, delicada y recargada.
Se divide en tres periodos: 1) Estilo Regencia (1705 - 1730); 2) Estilo Luis XV (1730 - 1750); 3) Estilo Pompadour (1750 – 1765)

Sus orígenes no son exactos, pero parece haber comenzado con las pinturas de Jean-Antoine Watteau, cuyos cuadros de colores delicados sobre escenas aristocráticas que se desarrollan en medio de un entorno idílico rompen con el heroísmo del estilo de Luis XIV.
El término rococó proviene del francés rocaille, que significa ‘rocalla’. En decoración, se caracterizó por una ornamentación basada en arabescos, conchas marinas, curvas sinuosas y en la asimetría; en pintura se distinguió por el uso de colores pastel más bien pálidos.
Los temas preferidos fueron: las escenas pobladas amorcillos, escenas galantes, aventuras amorosas, minués, tono frívolo de las fiestas elegantes, en los interiores de los palacios o en los bosques.
La imagen del rococó estaba vinculada a los conceptos de erotismo, frivolidad y belleza.
El estilo rococó se difundió rápidamente por otros países europeos, particularmente por Alemania y Austria, donde se entremezcló con el barroco creando un estilo suntuoso y profuso, especialmente en iglesias y espacios sagrados.

En Francia dio paso al austero estilo neoclásico a finales del siglo XVIII y desapareció con el inicio de la Revolución Francesa en 1789 de manera repentina y por completo.



Francisco de Goya y Lucientes (1746-1828), pintor y grabador español considerado uno de los grandes maestros de la pintura.
Formado en un ambiente artístico rococó, pasando por el neoclasicismo, hasta evolucionar hacia un estilo muy personal.






Luis Paret y Alcázar (1746-1799), pintor español del rococó, especializado en la representación exquisita y refinada de paisajes, vistas urbanas e interiores palaciegos.
Su estilo se caracteriza por una gran elegancia y gracia compositiva y por un marcado interés para lograr una pintura agradable a la vista, protagonizada por un vibrante colorido.




Jean-Antoine Watteau (1684-1721), pintor francés considerado uno de los principales artistas del periodo rococó y precursor del impresionismo del siglo XIX.

Watteau nació en Valenciennes (hoy en Francia) el 10 de octubre de 1684. A la edad de 14 años comenzó a estudiar en su ciudad natal de la mano de un humilde pintor de temas religiosos.

Sus lienzos reflejan la influencia de los grandes pintores flamencos, especialmente de Rubens y de la escuela veneciana.
Su estilo, sin embargo, puso de manifiesto una sensibilidad en el tratamiento de la luz y el color, una sensualidad, una delicadeza y un lirismo hasta entonces desconocidos.
El estilo de Watteau fue imitado por otros pintores rococó, pero ninguno logró alcanzar las cualidades de su pintura.

Entre los temas favoritos de Watteau destacan las reuniones galantes al aire libre, conocidas como ‘escenas galantes’ (fêtes galantes), en las que elegantes cortesanas y caballeros pasan el tiempo en placenteras fiestas rodeados de árboles.
Su obra maestra de este tipo de escenas fue “Viaje a la isla de Citeres” o Embarco para Citeres (1717, Louvre, París).

Fue requisito de recepción en la Academia Real de París, como requisito para ser nombrado miembro en 1712.


Estilo Neoclásico

Estilo artístico que se desarrolló especialmente en la arquitectura y las artes decorativas; floreció en Europa y Estados Unidos aproximadamente desde el año 1750 hasta comienzos de 1800 y se inspiró en las formas grecorromanas.
Más que un resurgimiento de las formas antiguas, el neoclasicismo relaciona hechos del pasado con los acontecidos en su propio tiempo.
Los artistas neoclásicos fueron los primeros que intentaron reemplazar la sensualidad y la trivialidad del rococó por un estilo lógico, de tono solemne y austero.
Cuando los movimientos revolucionarios establecieron repúblicas en Francia y en América del Norte, los nuevos gobiernos republicanos adoptaron el neoclasicismo como estilo oficial porque relacionaban la democracia con la antigua Grecia y la República romana. Más tarde, cuando Napoleón I subió al poder en Francia, este estilo se modificó para servir a sus necesidades propagandísticas. Con el nacimiento del movimiento romántico (véase Romanticismo) la prioridad por la expresión personal sustituyó al arte basado en valores ideales.



Anton Raphael Mengs (1728-1779), pintor alemán y figura importante en el desarrollo del neoclasicismo, era pintor de la corte.
Gran parte de la primera producción de Mengs consiste en retratos al pastel o al óleo, a menudo en un estilo que recuerda el arte cortesano francés.
Mengs continuó su producción retratística, destacando, entre otros, Carlos IV, príncipe de Asturias (c. 1765), María Luisa de Parma, princesa de Asturias (c. 1765), Fernando IV, rey de Nápoles (1760).